domingo, marzo 29
Home>>Actualidad>>Beneficios al cerebro de tocar un instrumento musical
Actualidad

Beneficios al cerebro de tocar un instrumento musical

Por fuera, es posible que parezcan calmos y concentrados, que leen la música y ejecutan los movimientos precisos y practicados requeridos. Mas en sus cerebros hay una celebración cada vez que logran estudiar musica en una escuela de musica en capital federal.

¿De qué manera lo sabemos? Bueno, en las últimas décadas, los neurocientíficos han dado pasos enormes en la entendimiento del funcionamiento del cerebro, estudiándolo en tiempo real con aparatos de IRMf (Functional Magnetic Resonance Imaging) y PET (Position Emission Tomography). Se conecta a las personas a estas máquinas, y al leer o bien solucionar problemas se activan las pertinentes unas partes del cerebro donde puede observarse actividad.

Cuando los estudiosos pusieron a los pacientes a oír música vieron fuegos de artificio. Se alumbraron múltiples zonas del cerebro al unísono, conforme procesaban el sonido, lo apartaban para comprender los elementos como la armonía, el ritmo y después los agrupaban de nuevo en una experiencia musical. Nuestros cerebros hacen todo esto en una fracción de segundo entre que escuchamos la música y comenzamos a proseguir el ritmo con los pies.Resultado de imagen para como aprender a cantar online

Mas cuando los científicos pasaron de observar los cerebros de quienes escuchaban música a quienes la tocaban los pequeños fuegos artificales se transformaron en un jubileo. Resulta que aunque percibir música hace participar al cerebro en ciertas actividades bien interesantes, tocar música equivale para el cerebro a una actividad física completa.

Los neurocientíficos vieron encenderse múltiples zonas del cerebro que procesan diferente información en simultáneo en secuencias complicadas, interrelacionadas, pasmosamente veloces.

¿Mas qué aspecto de la música enciende el cerebro? La investigación aún es muy prematura, mas los neurocientífcos tienen cierta idea. Tocar un instrumento activa prácticamente todo el cerebro al unísono, de forma especial las cortezas visuales, auditivas y motrices. Y como con cualquier otro ejercicio, la práctica disciplinada y estructurada de la música robustece las funciones cerebrales, permitiéndonos aplicar esa fuerza a otras actividades. La diferencia más obvia entre oír música y tocarla es que tocar música requiere motricidad fina, que se controla desde los dos hemisferios del cerebro. Asimismo combina la precisión lingüística y matemática para la que el hemisferio izquierdo está pero desarrollado, con el contenido nuevo y creativo en lo que sobresale el hemisferio derecho.

Por tales razones, se ha encontrado que tocar música aumenta el volumen y la actividad en el cuerpo calloso del cerebro, el puente entre lo 2 hemisferios, dejando que los mensajes lleguen más veloz mediante vías más diferentes. Esto podría dejarle a los músicos solucionar inconvenientes de forma más eficiente y creativa en contextos académicos y sociales. Puesto que hacer música implica asimismo realizar y entender su mensaje y contenido sensible, los músicos frecuentemente tienen niveles más altos de funciones ejecutivas, una categoría de labores interrelacionada que engloba planificación, formulación de estratégias, y atención al detalle y requiere análisis simultáneo de los aspectos cognitivos y sensibles. Esta habilidad asimismo tiene un impacto en el funcionamiento de la memoria. En verdad, los músicos presentan funciones realzadas de memoria: crean, guardan y recobran recuerdos considerablemente más veloz y eficazmente. Existen estudios que hallaron que los músicos semejan utilizar sus cerebros enormemente conectados para ponerle a cada recuerdo múltiples etiquetas: una etiqueta ideal, una sensible, una de audio, una de contexto, como un buen motor de busca de Internet.

¿De qué forma sabemos que esos beneficios son propios de la música y no de afirmemos, los deportes o bien la pintura? ¿Podría ser que las personas que se dedican a la música ya fueran más inteligentes por sí? Los neurocientíficos han explorados estos temas, mas hasta el momento han hallado que los aspectos artísticos y estéticos de aprender a tocar un instrumento difieren de cualquier otra actividad estudiada, incluyendo otras artes. Y múltiples estudios aleatorizados de los participantes que mostraron exactamente los mismos niveles de la función cognitiva y el procesamiento neural en el incio, encontraron que quienes fueron expuestos a un periodo de aprendizaje musical presentaban mejoras en múltiples zonas del cerebro, en comparación con los otros.

Esta investigación reciente sobre las ventajas mentales de tocar música nos ha tolerado entender mejor la función mental, revelando los ritmos internos y la interacción compleja que componen la orquesa increíble de nuestro cerebro.